Varices

Varices: láser de neodimio de pulso largo. 2017-05-28T20:13:36+00:00

Una de las indicaciones más frecuentes de tratamiento con láser son las lesiones vasculares cutáneas, que han tenido un gran impacto como opción terapéutica, por su eficacia, seguridad, tolerancia y resultados.

La aplicación es a través de la piel, razón por la cual se utilizan diferentes medios físicos (geles fríos, aire frío, etc.) para enfriar la piel sin afectar de forma adversa a los tejidos y estructuras adyacentes.

La aplicación del láser ocasiona un incremento de la temperatura en el interior del vaso tratado, lo cual produce la coagulación sanguínea con el posterior colapso de las paredes del vaso y su desaparición por absorción gradual por parte del organismo.
Indicaciones del láser vascular
Las telangiectasias faciales son pequeñas dilataciones vasculares visibles y superficiales que pueden aparecer como entidad aislada o en el contexto de otro proceso pues el tratamiento se limitaba a la electro-cauterización y a la escleroterapia.

· Puntos rubí. Son pequeñas pápulas rojas bien delimitadas, que están formadas por ectasias vasculares. Aparecen en la temprana edad adulta y tienden a aumentar de tamaño con la edad, pudiendo aparecer en cualquier parte del cuerpo (sobre todo en el tronco).

· Lagos venosos. Son vasos dilatados que resultan de la debilitación de las paredes vasculares preexistentes. La elastosis de la pared vascular inducida por el daño solar debilita el vaso, causando la dilatación.

· Dilataciones vasculares en extremidades inferiores. En ocasiones los vasos a tratar son de un mayor calibre. Esto es especialmente frecuente cuando se aborda el tratamiento estético de las dilataciones vasculares de las extremidades inferiores. Entre las lesiones vasculares se pueden encontrar desde las más superficiales y de menor calibre como son las telangiectasias o arañas vasculares hasta las de mayor calibre y más profundas como las varículas y venas reticulares. El número de sesiones utilizadas son variables dependiendo del tipo de lesión vascular y de la extensión de la misma.

Este sistema es utilizado para tratar de manera segura y eficaz diversas lesiones vasculares adicionales, como rosácea, hemangiomas, venas reticulares, etc…

Los resultados se empiezan a observar tras 2 meses de la primera sesión, siendo necesarias una media de entre 4 y 6 sesiones. El tiempo entre sesiones ha de ser de 2 meses como mínimo, lográndose obtener resultados de aclaramiento de hasta un 90%, dependiendo del tipo de lesión a tratar.